Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como añoranza

El río de la melancolía

Imagen
  Corre paralelo a la villa que lleva su nombre, colonizada la contorna por toda clase de árboles, especialmente sauces y alisos. Éstos acunados constantemente por la suave brisa ponderante regalan minúsculos destellos lumínicos filtrados entre las hojas. Los junquillos y las incontables trepadoras crean un vergel tan caprichosamente colorista que uno creería estar en el Edén. El rumor de sus aguas al alcanzar la cañada agasaja al espectador virtuoso de emociones de otro mundo. Paseantes de dos y cuatro patas fluyen por las orillas con zapatillas de deporte los primeros y uñas sin manicura los segundos. Las señoras más doñas pasean al abrigo de sombrillas de sol y abanicos en mano, contándole a sus amigas las últimas tendencias en ropa parisina. Un perro con un palo en la boca mira de reojo a su dueño que no semeja estar muy dispuesto al juego. Un niño llora al haber sido empujado por otro; un señor pequeño y barrigón obsequia a su esposa con un helado de lima, una pareja a caballo...

La molienda del tiempo

Imagen
  Allí está el viejo molino ubicado al lado mismo de quién lo añora. Allí está cuan gigante custodio desde mi niñez más temprana. No puedo evitar un fuerte escalofrío punzando mi espalda. En un segundo o en el rápido chasquido de los dedos se me apelotonan tantos recuerdos y tan diferentes que me estremezco. Me tambaleo y me retuerzo como si un gran dolor abriese mis carnes ante aquella visión castigada por las décadas. Pobre molino desvencijado de piedras planas tomadas por hiedras. Bien podrían contar mil y una historias de lo que allí sucedió. A buen seguro más de las que yo mismo podría rememorar.             Mis ojos se alzan como alza vuelo el azor. Diviso la techumbre parcialmente colapsada a modo de fantasma desmembrado que ha dejado al desnudo sus entrañas y secretos. Aires cansinos pertenecientes a eras rancias se funden con estaciones que a pesar de regresar año tras año nunca vuelven de la misma forma. Vigas negras ...