Advenimiento -la lenta agonía del olvido-
La ciudad está completamente destruida por las bombas que incesantemente caen desde las mortales alturas. Si no las cuento por docenas no cuento ninguna. Anhelos, ideas y proyectos de futuro quedan incinerados en un instante. Proyectiles que a todas luces ya no pueden hacer más daño porque nada queda en pie. Soy líder de los supervivientes y ahora mismo los guío a través de alcantarillas repletas de ratas, cadáveres y olor a muerte. Creen ciegamente en mí porque me ven como el salvador venido de la desesperanza. Si supiesen que yo tengo mucho más miedo que ellos… Tal vez sus expectativas, las pocas que puedan quedarles, los empujen a creer ciegamente en algo. Una suerte de esperanza que late intensa hasta que deja de hacerlo. En realidad yo soy incapaz de salvar a nadie, ni siquiera a mí mismo… Sin embargo aquí estoy. Último bastión al que aferrarse con uñas y dientes cuando todo lo demás se ha fraccionado. Yo, impostor ...