Réquiem
Lejos quedan ya instantes próximos a la epopeya más obsoleta de dos almas en espíritu errante clamándole a la eternidad segundas oportunidades. Cuando cae la noche visitas divagantes nos acompañan entre males venéreos y huesos descoyuntados; entre dudas razonables y miedos cervales a la superstición... El acertijo más complejo, las mejores tramas televisivas o algún personaje divergente, todo esto pueda ser susceptible de hacer volar al que en absoluto ha volado. Guarda silencio en presencia irrisoria, cariacontecida por la salida de la luna. Desde que llegaste, tú, desacertada melancolía, heme erguido aquí menoscabando arrojos. Tal vez mañana algunos distinguidos podáis esnifaros otro amanecer en cambio yo sólo puedo prometer que haré callar al silencio… El Ave Fénix grazna exabruptos de vestigios arcaicos e infumables. Ahora ave celestial y más tarde arpía desnutrida. No temáis represalias del repatriado ni ironías del paria pues ambos pescan en aguas de fronteras religada...