Advenimiento -tiempo de escuela-
Qué lejos queda el colegio. Como para llegar a él en un abrir y cerrar de ojos. Cuanto más ando el camino éste más se empeña en estirarse como pulseras de goma. Cada paso me aleja del centro educativo. ¿Merece la pena ser consciente de ello? La ruta toma valor infinito si bien es así a ojos de jovenzuelo. Estoy en clase de geografía. Intento señalar en el mapa que cuelga de la pizarra un punto concreto. No lo sé hacer; no sé ubicarlo y me quedo en suspenso, latente e inactivo… Oteo por la ventana a una mujer del rural que transita por la calle con paso apurado. ¡Qué envidia me embarga! Ella no se haya abstraída como yo. Sabe perfectamente hacia dónde va. En cambio yo no sé nada; mucho menos localizar un estúpido punto en el plano… La profesora se impacienta, mis compañeros se burlan y yo me quiero morir al ser protagonista del ridículo del día. El ventanal es mi escape hacia la libertad, cosa que nadie podría entender. M...