Carretera secundaria
T odo el que conocía a Laura, una atractiva e inquieta joven sabía que no le gustaba conducir de noche. Sin embargo en aquella ocasión no le quedaba de otra ya que a primera hora del día siguiente debería personarse en los estudios de una importante multinacional para una entrevista de trabajo. Todas las expectativas de un futuro mejor pasaban por aquella ineludible cita. Sobre la cama reposaba además del bolso marrón una pequeña maleta de cabina en color negro fabricada en poliéster. La habitación era minimalista pues nunca se había preocupado demasiado en mejorar la estética de la susodicha al tratarse de un piso en alquiler que dejaría tan pronto le fuese posible. La maleta de ruedecillas ligeramente gastadas albergaba en su interior un conjunto de ropa interior azul celeste; pantalón vaquero ceñido, dos blusas de algodón blanco, un par de jerséis y otro par de zapatos de tacón plano. Cerró la cremallera, asió ...