La ciudad de la melancolía
Ha cambiado mucho esta ciudad cercana pero distante. Apenas logro reconocerla entre tanto hormigón, escaparates y personas apresuradas. Alzo la mirada y trato de recordar qué había antes allí; antes de que emergiera el edificio que ahora se asienta sobre los cimientos del pasado. Del ayer tierra mojada y olor a hierba segada; carreras de perros y de niños pegados a una pelota. Del ayer entusiasmo neto contemplar la ría y a sus moradores oteando desde la distancia ¿por qué no? A las gaviotas sobrevolando los barcos que entran al puerto. ¿Dónde y en qué punto se ha perdido el eslabón del ayer? Me es imposible distinguir lo hecho de lo que no ha sido bien hecho. Cualquier monumento levantado en honor a la modernidad o al bienestar, mal entendidos en cualquier caso, deberían hacernos pensar… Carreteras por aquí y por allá, locura en estas épocas modernas que nos ha tocado vivir. Un enorme río interminable de carrocerías en l...