A flor de piel
Me embarqué en la emoción de tus sentimientos disfrazados de réprobos danzantes. Me embarqué sin chaleco salvavidas y sin pensar más allá ni, téngalo por seguro, más acá. Fueron sendas abruptas dispuestas sobre líneas curvas y afiladas que nunca supieron llevarme al fondo. Sea pues toda eventualidad como rutas sin acomodo y achuchones entre desconocidos. Caminos para caminantes atiborrados de recuerdos persistentes agarrados a la penitencia del martirio. Suspiros al oído y soledad pasajera sin galante mensajera. Teclas blancas y teclas negras desafinadas por un mal uso. ¿Te vas de mí sin dejarme al menos una efímera sonrisa? ¡Sin prisa! Cánticos seminaristas sin aristas ni coristas empero siempre salmos. Sea ilusión porfiada y enrollada que de tanto serlo los pedazos de mi alma cosen usando agujas sin cabeza. Envenenado dolor a todo color que siempre me pone en un brete. Ayer pasó, hoy es ahora y mañana incerteza que se ...