Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como naturaleza

Cuentos al calor de la chimenea

Imagen
  Las tres amigas Eran tres amigas como tres soles podría haber en el firmamento si uno tuviese la suficiente imaginación. Eran tres libélulas inseparables, orgullosas de su belleza desprendida en cada aleteo. Cuando volaba la una volaban las tres y cuando se detenía una se detenían las tres. ¿Sus nombres? Toñita, Encarnita y Luisita. Tres pies para un banco, tres compañeras devotas y tres formas de entender la vida. Eran coquetas pues pasaban el día acicalándose las patitas, acondicionando con cremas sus frágiles alas y por supuesto peinándose con la raya al medio. Cierto que resultaba prácticamente imposible distinguirlas así pues los animalillos del campo y del bosque habían optado por llamarlas «las tres amigas», sin más.             No importaba si se trataba de ésta, aquélla o la otra ¡trivialidades! Daba genio verlas dispuestas al lucimiento con sus ojitos compuestos de otros ojitos más pequeños. Los tirabuzones en el ai...

Triumvirātus

Imagen
  Aire y tierra trófica De vuelta están los pájaros. Vienen en bandadas de algún lugar retirado con sus característicos graznidos de vigilia. Los árboles ajados, pretéritos y exánimes frisan los trescientos años. Tres siglos dándoles cobijo entre sus ramas alineadas cara al sol.  Decenas de aves hacen parada en el camino. Corretean a saltitos entre ellas con sus diminutas patas amarillas. Exangües y ruidosos marcan territorio sobre aquella arboleda abatida que se muere lánguidamente.  Son como una única entidad orgánica agitando las plumas y acicalándose con esmero mientras más graznidos anuncian más llegadas. Canturrean vocingleros porque ellos conforman aire y tierra trófica.  Entretanto a ras del suelo perros grandes y canes pequeños se deshacen a ladridos. Si pudiesen desplegar un par de alas podrían atraparlos o al menos capturar a uno.  Ojos inyectados en sangre a modo de rabia desbocada. Saltan, giran, balbucean, gruñen, agitan el rabo y muestran sus colm...