Entradas

Cuentos al calor de la chimenea

Imagen
  Un diablillo, una botella altiva y un vino peleón El genio   Ladraba el genio dentro de la botella. Gruñía prisionero en su mazmorra acristalada pataleando encolerizado y maldiciendo en jerga de genio. Desgarbado, pequeño y rechoncho carecía de pelo. Cuernos de buey, pupilas verticales y pezuñas de chiva. ¡Un esperpento de ser!  Allí prisionero yacía tal adefesio por culpa de un mal paso. Era de entre todos los genios pestíferos el más mentiroso y manipulador, capaz de las bajezas más innombrables. Sus perrerías ya no tenían efecto alguno, a lo sumo soportar aquellos berrinches y gestos obscenos de diablillo infecto…   Las visitas El muy desgraciado tenía la insana costumbre de visitarme cada noche. Acudía puntual a su cita aquel mamarracho y no solamente eso sino que más pronto que tarde provocaba en mi persona terribles cefaleas. Ni la ingesta de alcohol me aliviaba…  Desde el suelo escalaba por las sábanas hasta alcanzar mi cara. Sentado en ella me tiraba d...

Triumvirātus

Imagen
  Aire y tierra trófica De vuelta están los pájaros. Vienen en bandadas de algún lugar retirado con sus característicos graznidos de vigilia. Los árboles ajados, pretéritos y exánimes frisan los trescientos años. Tres siglos dándoles cobijo entre sus ramas alineadas cara al sol.  Decenas de aves hacen parada en el camino. Corretean a saltitos entre ellas con sus diminutas patas amarillas. Exangües y ruidosos marcan territorio sobre aquella arboleda abatida que se muere lánguidamente.  Son como una única entidad orgánica agitando las plumas y acicalándose con esmero mientras más graznidos anuncian más llegadas. Canturrean vocingleros porque ellos conforman aire y tierra trófica.  Entretanto a ras del suelo perros grandes y canes pequeños se deshacen a ladridos. Si pudiesen desplegar un par de alas podrían atraparlos o al menos capturar a uno.  Ojos inyectados en sangre a modo de rabia desbocada. Saltan, giran, balbucean, gruñen, agitan el rabo y muestran sus colm...

Besos de agua

Imagen
  Aquí de nuevo, el mismo día a la misma hora de cada mes desde que aquello pasó. Heme aquí en plan boceto desesperado apadrinado por esta terca obstinación de la que hago gala. Acá en el lago de la tranquilidad enardecida, tumbado boca abajo sobre una fina cortina de agua. Bajo la misma profundidad pardusca y limo arenoso. Y allí está ella, emergida, tumbada boca arriba bajo estas mismas aguas.             La brisa suave empuja los nenúfares sin dejar de contarles nuestra trágica historia. Mujer de larga melena que ve levitar ingrávido cada cabello, moviéndose caprichoso a bajas revoluciones. Yo la veo y ella me ve. Intensa, fugaz y constante; desesperados ambos por nuestro idilio truncado. Me entrega la primera de muchas sonrisas pálidas, haciendo mío su hondo penar. Se las devuelvo una a una a modo de cortesía desesperada, al recuento de lágrimas desaguadas. Es ella vestida de largo y largas piernas. Atuendo blanco, blanco p...

La mano derecha de Dios

Imagen
  Este helado aire me ataca de frente como tantas veces hace. Potencia mi debilidad humana e incluso por veces siento derrumbarse los cimientos que sustentan mis creencias. Afortunadamente sólo acontece en contadas ocasiones. Esta fragilidad de espíritu está ligada a la tentación que como hombre debo soportar cada vez que salgo a la calle. No obstante sé que soy fuerte con lo cual no preciso opción a réplica porque cualquier defensa puede darse por cumplida en la ofensa. Soy juez y verdugo pues el buen Dios así lo ha dispuesto…             Esta ciudad está asolada por una serie de misteriosos crímenes sin resolver. El común de los mortales no puede llegar a comprenderlo con lo cual catalogan de «crímenes» mis actos purificadores. ¡Osados ignorantes! Soy portador no de muerte sino de salvación. Me fascinan las liturgias llevadas a cabo en fastuosas catedrales pero también aquellas habilitadas en pequeñas ermitas. Siempre arrodil...

Res non verba

Imagen
  Por allí va elegante, delicada y meticulosa jugando con su largo cabello brillante como el astro rey. Por allí va tranquila y sensata saludando al nuevo día abierto entre dos paréntesis. Campo a través y a través del campo deshoja viejas trovas sin pétalos ni cáscaras molidas. Retumbos del pasado y compostura del hoy, regresando juntos a casa por navidad mas ¿dónde ha quedado el árbol adornado?... Ella acaricia las eras a través de cristales emplomados y a su manera éstas le responden, planificando su línea de la vida. No envía heraldos ni gusta de sostener pesos materiales más tiempo del necesario. Se siente libre sin ataduras que puedan llegan a atarla ni le importan las habladurías de la gente. ¡Llévame contigo amarrado! Deambula por aquí y por acullá con los pies descalzos. ¡Niña! Tensa espera verte hecha mujer…             Dama de ciencia oculta y oculta de pseudociencia. Ella es como esa pieza de ajedrez resistente al ú...

Argumentum ad ignorantiam

Imagen
Termina turno de réplica y por ende nada más que decirte a excepción de aquel berrinche puntual con diálogos de uno para con uno. Ayer burda majadería hoy charlatán encauzado en sensata plática tal cual fuese un inquieto asceta. Ella es dubitativa incluso al recapacitar antes de sentenciar. Ni va de cara ni va de espalda porque no hace más que girar sobre la punta de sus zapatillas... Escucho viejos vocablos cuan esquilón colgado de la oreja. Palabras acentuadas y sin acentuación pero términos a fin de cuentas, interactuando indiferentes a cualquier regla. Pienso en serpientes enroscadas que de repente se lanzan contra el cuerpo caliente del roedor despistado. Y pienso en anillos constriñendo dedos marcados por un matrimonio y cinco infidelidades...             No eres así ni queriéndolo empero los años te han macerado a conciencia, dándote regusto a taninos envejecidos. Degustando el gusto comprendo muchas cosas y al mismo tiempo n...

Deus ex machina

Imagen
El tiempo con su ciclo de intervalos son como penachos de cabellos que peinados a una mano descargan electricidad estática y pequeñas dosis de olor a primavera pegado en cada pelo. Obsequios a granel para quienes afanosos de sensaciones extremas disfrutan del riesgo a distancia segura, evitando tocar el cepillo… Me han dicho que a lo largo de la noche trasnochan duendes apresurados sin más motivo a tal ligereza que llevarse sus sueños debajo del brazo. Cierto o falso esta y otras historias persisten en el imaginario popular y sin ellas ¿qué sería de nuestra fantasía a la hora de darles cuerpo? Parte un velero blanco rompiendo nebulosas antes de escorarse a babor ¡qué atracón tan inoportuno! Podría tratarse de un acto trivial de no ser por la vía de agua.  Confundido en las aguas y apagado por el entorno despinta figuras proyectadas a vuelapluma. Tengo entendido que algunas fingen tomar apariencia humana…             Sorpresa ma...